“Las Mitocondrias”


Por Dr. Donald P. Hollis PHD.
Profesor de Bioquímica, Universidad de Michigan
Traducido por Martin A. Cabrera

Introducción.-


“la idea de que una buena gallina reproductora vale oro su propio peso, se considera frecuentemente, como un “cuento de hadas” o quizás mejor como “cuento de gallero”. Cualquiera que piense así se pregunta: ya que la madre y el padre contribuyen igualmente a la herencia del hijo, ¿Cómo puede uno de ellos ser más importante que el otro? Sin embargo quien quiera que haya tratado seriamente de producir gallos superiores de pelea, a trabes de la crianza selectiva comenzara finalmente a sospechar que existe algo especial en una buena gallina reproductora.
Parece se que ciertas gallinas producen pollos superiores, si se aparean  con un macho razonablemente bueno. El propósito de este articulo es presentar evidencia científica para apoyar la teoría que, en la herencia de los hijos “la gallina es mas poderosa que el gallo” “
¿Que cualidades tratamos de producir?
La crianza de gallos de pelea es un caso típico de una crianza que busco solamente las cualidades del macho.
Realmente no nos importa como resulta la gallina. Con excepción  a que debería transmitir ciertas cualidades a sus hijos machos. La situación es similar a la crianza de las gallinas ponedoras, en donde la una preocupación del criador es producir gallinas que sean productoras como ponedoras. A dicho criador poco le interesan las cualidades del gallo, excepto que debe producir buenas hijas.
En su excelente monografía, Harry Parr (Breeding the Gamecock, Publicada, privadamente, en 1992) ha enlistado las cualidades que buscamos, tratando de producir lo que el llama “el atleta perfecto” tales cualidades son: velocidad, poder, estamina, finura, habilidad para cortar, buena visión, conformación  apropiada y buen plumaje. Estas cualidades, bajo ningún punto, son independientes la una de la otra. Por ejemplo, un gallo muy lento puede que nunca logre tener el “chance” de  mostrar su extraordinario poder y un gallo con visión defectuosa no es probable que corte tan bien como el que ve mejor. Con esto en mente, me gustaría enfocar el tema en las cualidades de la velocidad, poder y estamina como cualidades muy probablemente afectadas por la gallina reproductora, mas bien que por el gallo reproductor. Estas tres cualidades están estrechamente conectadas con el “perfomance”  (desempeño) de los nervios y músculos del gallo. Me concentrare en los músculos haciendo hincapié que algunos de los argumentos pueden aplicase también a los nervios.
La contracción muscular y mitocondria
Una exposición detallada del complejo proceso de la contracción muscular esta más allá del propósito de este tema, aunque un breve y simplificado resumen es necesario para entender el rol especial de la gallina en la herencia de las propiedades musculares.
Los músculos consisten de atados de celular alargadas, arregladas para formar fibras fuertes que están hechas para contraerse, produciendo gran fuerza. Se ha estimado que la tensión total que puede alcanzar, a trabes de todos los músculos del cuerpo de un gallo de pelea, es muy cercana a las dos toneladas. La gran cantidad de energía requerida para la contracción  muscular viene dado, finalmente, de la combustión controlada del alimento para producir alta energía química llamada ATP, cuya hidrólisis en la célula muscular es la fuente inmediata de energía necesaria para la contracción.
La fuente de este ATP, lo cual gobierna la contracción, es un cuerpo en forma de bacteria llamada  la mitocondria, la cual se ubica en el citoplasma de la célula. A la mitocondria se le ha llamado la central energética de la célula, ya que, a trabes de un proceso de fosforizacion oxidante de los alimentos, produce el ATP requerido para energizar todas la funciones celulares incluyendo la contracción muscular.
Los músculos que están continuamente activos, como los de las aves voladoras y los insectos, tienen una gran cantidad de mitocondrias. No es sorpresa que el mas grande y profuso números de mitocondrias se encuentra en los músculos del vuelo del colibrí. Los músculos del corazón son también, excepcionalmente, ricos en mitocondrias.
Cuando consideramos las cualidades de la velocidad y estamina, sin lugar a dudas estas características  estarían estrechamente conectadas con la eficiencia de los músculos del gallo, y que esta eficiencia en turno depende grandemente de las mitocondrias, al liberar energía en la forma de ATP para los sistemas musculares del esqueleto y corazón.
Las mitocondrias como organismos independientes.
Se menciono antes que las mitocondrias son similares a las bacterias.
Las mitocondrias contienen DNA, bacterial que lleva el código de la herencia de generación en generación. Pero el DNA mitocondrial es similar al DNA bacterial, y deferente al DNA nuclear de aves y mamíferos. El DNA mitcocondrial no esta asociado con histones. El aparato mitocondrial sintetizador de proteínas es sensitivo a los antibióticos antibacteriales. Todos estas factores apoyan la idea que las mitocondrias son de origen bacterial y que, a trabes del curso de la evolución, estas se han asociado simbióticamente con las células de los animales mas complejos.
Además, las mitocondrias se auto dividen, es decir, se replican ellas mismas, a trabes de una decisión independiente dentro de la misma célula, en el citoplasma, y produce sus propias proteínas bajo la dirección de su propio DNA.
A trabes de estos principios, nace el concepto de la herencia materna que ocurre a trabes de los genes localizados en numero de genes es muy pequeño comparado con el gran numero de genes del núcleo de la célula.
Ya que el citoplasma de un ovulo fertilizado viene enteramente de la madre, todos los genes mitocondriales provienen solamente de la madre.
Un rasgo debido al DNA mitocondrial es transmitido de una hembra a todos sus hijos, sin importar el sexo. Los machos no pueden transmitir ni mitocondrias ni rasgos mitocondriales a sus hijos.
No hay recombinación entre los genes mitocondriales como si la hay en los genes nucleares. Por consiguiente, personas o animales distantemente relacionadas tendrán DNA mitocondrial idéntico, si estos se relacionan enteramente a trabes de las madres.
Vemos, entonces que las mitocondrias llevan su propio material genético y que pueden transmitir sus propias características a sus hijos. Parece probable, pues, que los factores relacionados con la eficiencia de la mitocondria, al facilitar la contracción muscular, estaría entre las características transmitidas en la herencia de la gallina a sus hijos.
¿En donde interviene la gallina reproductora?
Solamente la gallina puede transmitir mitocondrias a sus hijos e hijas y, por consiguiente, solamente ella puede transmitir aquellos factores hereditarios, relacionados con la eficiencia de las mitocondrias, las cuales, a su turno, afectan la eficiencia muscular. La eficiencia muscular esta estrechamente relacionada con las cualidades de velocidad, poder y estamina que nosotros, los criadores de gallos finos, andamos buscando.
La situación es, de alguna manera, análoga a la herencia del apellido en los humanos. Tanto los hijos como las hijas llevan el apellido de su padre, pero solamente los hijos pasan el apellido a su próxima generación. Si los hijos no reproducen, el apellido termina.
En el caso de la gallina, tanto los machos como las hembras heredan de la madre el DNA mitocondrial, pero solamente sus hijas pueden pasarlo a sus descendientes. El DNA mitocondrial de un gallo de pelea viene solamente, pues, de la gallina. Los machos son irrelevantes a la herencia mitocondrial, como las mujeres lo son con respecto a la herencia del apellido, sugiero, pues, que este hecho explica la dominación de la gallina en la producción deseada de las cualidades de velocidad, poder y estamina del gallo de lidia. Una buena gallina tiene buenas mitocondrias, las cuales transmiten a sus hijos e hijas. Un buen gallo tiene buenas mitocondrias, pero el gallo que no pueden transmitirlas a sus hijos ni a sus hijas.
Las razones bioquímicas en el sentido de que solamente la gallina transmite herencia mitocondrial son un poco complejas. Una explicación simplificada es que los cromosomas que cuentan para la mayoría de las características heredadas, se localizan en el núcleo de la célula, mientras que las mitocondrias se encuentran fuera del núcleo, en el citoplasma de la célula.
El ovulo de la gallina tiene un núcleo y citoplasma. El espermatozoide tiene cabeza, núcleo y cola y carece de citoplasma. Cuando el ovulo de la gallina es fertilizado por el espermatozoide del gallo, solamente el núcleo del espermatozoide penetra primero en el citoplasma del ovulo y después se fusiona con el núcleo femenino, la nueva célula fertilizada tiene núcleo fusionado y citoplasma, siendo este ultimo, el citoplasma original del ovulo. El citoplasma, pues es contribuido enteramente por la gallina. En otras palabras, en el proceso de fertilización, cuando, el núcleo del espermatozoide y el núcleo del ovulo se fusionan, se forma una célula nueva llamada cigoto, el cual mediante un proceso de sucesivas divisiones celulares, va a dar lugar al nuevo individuo. Una célula se divide en dos; estas dan lugar a cuatro, y así sucesivamente. En las primeras fases, permanecen juntas para formar tejidos, y los distintos tejidos se asocian entre si para formar órganos, hasta que llegado el momento, aparece el individuo integrado por millones de células similares a las de los padres por quienes fue concebido.
Conclusión.
La idea que la gallina reproductora contribuye, mas que el gallo en la herencia del pollito, se muestra claramente a trabes de la herencia mitocondrial, propongo pues que dado que las mitocondrias son elementos cruciales en el metabolismo celular, incluyendo el metabolismo de la energía del músculo, el “performance” (desempeño) dominante de la gallina en la crianza de los gallos de pelea esta documentada por la herencia mitocondrial.

Biografía:
A  Cocker’s World By Donald P. Hollis, PHD
Strawberry Sields, Press Chehails, Washintong.
Published as a Strawberry
Sields Paper Back, 1994

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