LA MODERNIZACIÓN DE LAS EXPLOTACIONES EN AVICULTURA

Por Ismael Marzo Cardo


Gracias a la selección genética se obtienen broilers cada vez más pesados en menos tiempo, lo que puede conllevar serios problemas de estrés metabólico. En este artículo se analiza cómo se ha producido la evolución de las instalaciones con el objetivo de disminuir la mortalidad debido a este potencial de crecimiento.
Ismael Marzo Cardo es veterinario especialista en Avicultura y desarrolla su actividad en Grupo AN

En avicultura las explotaciones se han modernizado con el tiempo para adaptarse a las necesidades de confort y bienestar en la cría de pollos y, cómo no, para alcanzar la máxima rentabilidad con el mínimo coste y obtener el potencial que ofrece la genética.
La selección genética ha aumentado la ganancia media diaria (GMD) un 3% anual en los últimos 30 años (se ha pasado de obtener broilers que con 42 días de vida pesaban 2 kg a conseguir estos pesos en el día 35 en menos de 20 años, es decir, se ha alcanzado el mismo peso un día antes cada año). Sin embargo, no todo es éxito, ya que al mismo tiempo la mortalidad por estrés metabólico ha aumentado mucho. Los pollos actuales son los animales de renta de crecimiento más rápido y más eficiente que jamás se hayan producido, pero con este potencial de crecimiento y eficacia también se ha aumentado su sensibilidad al estrés.
Para disminuir la mortalidad por estrés metabólico se actúa en distintas áreas:

En este artículo se da una muestra gráfica de la evolución de la mejora de los alojamientos y de su influencia sobre el manejo.

Aislamiento de las naves
Las naves tienen que estar bien aisladas para evitar pérdidas de calor y para que la ventilación sea más eficaz.
Las naves antiguas se suelen proyectar con materiales aislantes de poliuretano expandido y sellar todas las aberturas para evitar pérdidas de calor. Las de nueva construcción ya cuentan con material aislante. Esto asegura temperaturas y ambientes mejor controlados y reduce los costes de calefacción.

Calefacción
Hoy en día se buscan sistemas de calefacción que sean más productivos y económicos. Existen multitud de variedades: campanas de propano, calderas de gasoil, aerogeneradores (propano o gasoil), calderas de propano de gran combustión fuera de la nave, calderas de biomasa que suministran calor por aire, o bien calientan agua y distribuyen el calor por aerotermos.

Ventilación


La vetilación puede ser natural (sólo a través de ventanas) o forzada mediante ventiladores. La ventilación forzada está controlada mediante ordenadores que en las mismas naves comprueban las necesidades de ventilación durante toda la vida del pollo, tanto en invierno como en verano.

Refrigeración
Son completamente necesarios unos buenos sistemas de evaporación de calor. Existen sistemas de boquillas de baja y alta presión y paneles de refrigeración, que evitarán o paliarán al menos el estrés térmico debido a las altas temperaturas.

Bebederos
Es esencial que el pollo beba agua ad líbitum y que pueda acceder a ella con facilidad. Las necesidades de agua varian según las necesidades metabólicas y hay que asegurarse de que las puedan satisfacer. Hay diversos tipos:



Comederos
Los comederos han ido evolucionando para que su accesibilidad al pienso sea la óptima, tanto en la fase de arranque como en la de engorde, y su rapidez de reparto a lo largo de la línea de comederos.

Iluminación
Los pollos necesitan una buena intensidad de luz en la fase de arranque, pero después ya no es tan necesaria. Se realizan programas de luz en la crianza de pollos, incluso hay estudios que relacionan el color de la luz con la estimulación del crecimiento.