GRAND COMBATTANT DU NORD.-

 

Afirman los galleros franceses que dos mil años antes de la ocupación romana ya
existían gallos combatientes en aquel país. Las espuelas artificiales
encontradas en la región de Aftois es una prueba evidente de esa afición.
Todavía se admite que la formación del Grand Combatiente del Norte ocurrió en el
inicio de La Era Cristiana, derivado del cruce de pequeños gallos romanos con
primitivas aves que allí ya existían.
El Combatiente del Norte es un Banquivoide grande y esto ya lo decía en el siglo
pasado Henry Cliquennois, gallero de renombre y estudioso del asunto.
Los gallos son grandes y pesados (5.5 kilos o más) con una altura media de 60
centímetros. El cuerpo es compacto y bien equilibrado. El pecho es chato, con
músculos bien destacados cuando lo palmamos y la guilla no es saliente como
acontece con las aves de riña asiáticas. El plumaje es profuso y de mucho
brillo. Los gallos considerados con linaje más puros son los "rougg noir"
(colorado y negro) y algunos pueden presentar el pecho castaño. Los colorados
oscuros son raros y los negros no existen, a no ser que sean de sangre cruzada.
La cresta es sierra y bien plantada en la cabeza. Las orejas son pequeñas y las
barbebelas no son muy grandes, pero estas son cortadas cuando el ave llega a una
edad conveniente para ello.
Los tarsos son amarillos o verde oliva, pero ya bien observándose animales de
piernas blancas, rosadas y hasta negras, pero esos animales son considerados
puros y se debe a intromisiones de sangre de aves combatientes asiáticas. Por
esa razón son rechazados por la sociedad central de Avicultura Francesa.
Según los criadores franceses, los mejores especimenes deben poseer ancas
largas, pecho largo, con la sección transversal del cuerpo de forma cilíndrica,
dando la impresión de que los hombros son demasiadamente largos. Una buena
gallina reproductora debe poseer lomo bien largo y tarsos gruesos y bien
formados. Si poseen espolones es cierto que proceden de buena cepa. Según los
aficionados franceses, las gallinas de espolones dan siempre una buena prole de
gallos de primera línea. Esas gallinas cuando en un cercado y en ausencia del
gallo pasan a ser "las mandonas" del grupo, cuando excitadas por un motivo,
cantan como el macho.
En el norte de Francia existe una Federación de Galleros "conocida" como la
Federación de Coqueleurs de la Región Nord de La France, presidida actualmente
por una mujer de nombre Elie Trinez, que controla todos los gallódromos en
actividad.
El gallismo en todos sus ángulos es enfocado en las columnas de Le Cop Gaulois,
diario muy codiciado y en circulación desde 1931.
 
El tiempo reglamentario de una pelea es de ocho minutos y no es para menos, los
gallos son calzados con agujas rectas de acero de cinco centímetros de longitud.
La afición por el deporte gallístico en Francia es muy expresiva. Solamente en
la región norte del país existen en actividad más de 70 galleras frecuentadas
por mas de ochenta mil aficionados, participando en unas mil doscientas
competencias anuales.
Solo en la región de Pas da Calais se sabe que existen mas de cuatro mil
criadores y es incalculable el numero de galleros afiliados a la Federación en
Brebieres.
En París funcionan algunas galleras, generalmente anexas a los Moulin Rouges y
son muy frecuentadas inclusive de noche. A su vez existen, "gallodromos" muy
seleccionados como el Béthune, el Chaval Blanc en Wavrin, el de Tomiguies, el Le
Chantecleren Douai, el Cop de D’or en Mouchin y muchos otros.
En Dijon existen muchos criadores que hacen pelear sus gallos en París y no es
difícil encontrar en los suburbios de la ciudad pequeños criadores entretenidos
en el manejo de sus renombrados animales.
Por poco que fue dicho, bien se puede evaluar porque el gallo fue escogido como
emblema nacional de Francia en la Revolución de 1789 y por que es considerado
hasta hoy como un símbolo de nacionalidad francés.

 

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