El galpón "Los Sauces"-historia

 

El galpón "Los Sauces",  uno de los galpones más emblemáticos del Perú, está  próximo a cumplir oficialmente 50 años como institución gallística organizada.
Pero la historia viene incluso de mucho tiempo atrás como afición de nuestros antepasados...

LOS INICIOS

Todo empezó con nuestro padre Marco de la Fuente Salcedo y mis tíos Abelardo León de la Fuente y Carlos León de la Fuente.
E n su juventud ellos habían criado gallos de riña en su tierra natal San Pedro de Lloc.
Al venir ellos a Lima para hacer sus estudios profesionales hizo que se alejaran temporalmente de la crianza de los gallos. Después ya se asentarían y harían su familia en la capital.

San Pedro de Lloc es un pueblo acogedor del norte peruano, capital de la provincia de Pacasmayo, tierra de sol, mar, arrozales, caballos de paso y gallos de combate, además de ser cuna de de nuestro héroe prócer de la independencia americana  José Andrés Rázuri, de heróica actuación en la batalla de Junín y resto de la campaña libertadora.

En una ocasión en que mi familia viajó a San Pedro de Lloc (teníamos entre 6 y 4 años Marco,Cocoy y Jaime) fuimos invitados a un almuerzo, de aquellos famosos en la casa de nuestros tíos Guillermo Gavidia y Margot Balarezo , padres de nuestros queridos primos : el flaco Lucho y el gordo Pepo, que no se encontraban ese día en casa. Después de tan excelente invite nuestra tía Margot nos preguntó si queríamos comer higos, pues en el corral habían unas higueras fabulosas.
Cuando fuimos para allá  nos dimos una gran sorpresa cuando vimos en unos corrales a unos animales muy grandes y de mirada feroz. No eran otros que gallos de pelea.
No nos olvidemos que en esas épocas se peleaban gallos orientales y no era raro que éstos pesaran de 8 a 9 libras .
Desde aquella ocasión puedo decir que en ningún momento ha declinado en nosotros esa pasión por esas nobles aves, es mas, la admiración por los gallos de pelea influyó de una manera definitiva para que dos de nosotros seamos médicos veterinarios (Marco y Jaime).

Ya nosotros con nuestro padre criabamos gallos finos en el techo de nuestra casa en el distrito de Magdalena del Mar  hacia el año 1955.
Pero si bien teníamos gallos, el problema surgió a que en Lima no conocíamos a otros criadores contra quien medirnos.
Eran épocas muy diferentes a las presentes.
A fuerza de indagar, mi padre conversó con el señor Proaño amigo suyo por el negocio de las construcciones.
Él ya nos contactó con Don Cesar Fernández Oliva, padre de nuestro querido amigo Alberto Fernández Falla mas conocido por todos como"El Rey de la Aves ".
Ambos nos acogieron con mucho cariño y generosidad y así empezamos a competir en coliseos como Piñonate y al coliseo del señor Agena en el Callao.

El nombre de nuestro Galpón, "Los Sauces", es anecdótico y viene de un hecho circunstancial, que es el siguiente:
En el año 1958 aproximadamente, mi tío Abelardo compró  un terreno grande para criar sus gallos de pelea.  Lo curioso de este hecho es que en el terreno casi desierto se imponían tres grandes sauces.
Esto motivó a los tres a conversar sobre este hecho y a sentirse  identificados por estos tres árboles. Después construirían un ruedo a su sombra.
Desde aquel día nos conocieron como "Los Sauces."

Pocas personas criaban a finales de los años cincuenta en Lima, y había sólo dos coliseos de gallos. Se jugaban los domingos alrededor de 8 a 10 peleas.
Recordamos de esos tiempos al señor Eusebio Bravo, Don Pedro Rivadeneira, Don Augusto Rodríguez Martínez, Manuel Espinosa, el señor Azato, los hermanos Vega, el señor Romero, Carlos Ghersi, Cesar Bernaza. Los señores Chávez, Vargas, Barco, Bohórquez, don Jorge León y tantas otras personas de las que guardamos gratos recuerdos.

LOS AÑOS DORADOS

Con  la inauguración de la cancha de Lima "El Gallo de Oro", la gallística nacional se enriqueció de una manera sorprendente.
Aumentó el número de aficionados y se vio una mejora en la calidad de los gallos. Vinieron gallos de provincias como Camaná, Moquegua, Tacna, Trujillo, Chiclayo y en general de todo el Perú. Además empezaron las importaciones de gallos de gran calidad.

En "El Gallo de Oro" se vivieron jornadas épicas, en peleas donde los guerreros no necesitaban de armas tan ofensivas porque poseían condiciones combativas excepcionales, verdaderos maestros del ataque y la defensa.

Nosotros empezamos como dijimos con gallos del Norte, básicamente orientales, pero también tuvimos la influencia del gallo chileno.
La pelea era con espuelas de gallo, ya fueran postizas o no, pero de poco tamaño.
Indudablemente en esas épocas el gallo japonés era el rey, aunque también gozaban de gran prestigio los gallos asiles. Pero si bien los asiles eran mas fuertes también eran más bajos.
Lo ideal eran los cruces entre los mejores gallos japoneses con los valientísimos gallos asiles.

Recuerdo que en esas épocas el líder era Eusebio Bravo, criador chiclayano que radicaba en el Callao.
Su mejor gallo era El Uranio y dicen que probablemente debió ser el mejor del Perú en esas épocas.
Mi padre le compró un hijo del Uranio después de verlo pelear en su primera pelea con un gallo diablo: El "Río Pallanga", gallo de Chiclayo que venia ganando varías semanas seguidas.
En esa pelea los gallos empataron en una pelea espectacular de 50 minutos.
Posteriormente el mismo señor nos regalo una gallina de líneas de gallinos tabacos asiles que ligó con otro gallo gallino pinto llamado "El Júpiter", regalado por el Dr. Sven Ericsson a nuestro tío Chale León.
"El Júpiter" es el mejor padrillo que jamás he visto y  conservamos aún esta línea,  que por su calidad mantiene su vigencia hasta ahora después de aproximadamente 40 años.

La gallística peruana volvió a cambiar tras la aparición de las armas de diente de pez sierra, armas muy ofensivas que favorecían a los cruces de orientales con gallos españoles y chilenos, principalmente.
Pero en las peleas de mucha espuela, los gallos con mucha sangre japonesa  huían, sobretodo ciertas líneas. Nosotros tuvimos suerte que las diversas líneas que teníamos se caracterizaban por ser valientes, y aquella que no lo fueron se eliminaron.

Si bien los iniciadores fueron los tres Sauces Grandes: Abelardo, Chale y Marco nuestro padre, ya pronto a cumplir 90 años, también estábamos "los muchachos" de ese entonces: Rafael Vértiz León, Ricardo León, Marco, Carlos "Cocoy", Jaime, Jorge, y Eduardo "Lalo" de la Fuente Gálvez además de nuestro gran amigo José la Portilla.
Los consideramos asimismo fundadores de Los Sauces también a mis primos Santiago y Fernando de la Fuente.
Posteriorment e se unió al galpón a muy corta edad el cuñado de Jaime, el chato Moisés Eskenazi.

Como en todo criadero existieron diversas  personas que influyeron con sus  conocimientos y por aportar genética con sus animales.
Recordamos de una manera muy especial a : Dr. Sven Ericsson Correa, el tío José Andrés Saavedra, Don Armando Baca, Augusto Trelles, Máximo Caycho, El torero español Antonio José Galán, Don Eusebio Bravo, Don Cesar Fernández Oliva y su hijo Alberto. Cesar Bernaza, Humberto Vega del Callao, Luis Luzares y  Don Carlos Fabres de Chile.
En los últimos tiempos hemos recibido el aporte excepcional de los apreciados amigos: Marcelo Sabatier cubano radicado en Puerto Rico, Dr. Marín, Alberto Figueroa, Tony el taxista, todos ellos de Puerto Rico; a los amigos Dominicanos José Antonio Gómez, el Dr. Contreras, el Ing. Contreras, Cándido Martínez y el amigo Lázaro y Samuel Vugman de Panamá.
También a los amigos Joaquín Sánchez  y Juan Carlos Rodríguez de España.

Todos ellos al visitarnos para los torneos internacionales no sólo han sido generosos con sus ejemplares, sino también con sus conocimientos.
Otros criadores que han influido mucho en nuestras líneas al obsequiarnos extraordinarios ejemplares son el Dr. Alberto Obregón de México y el Sr. Berríos de Chile, al regalar a mi padre un excelente gallo Giro Peuco.

También queremos hacerles un homenaje a los preparadores que nos han acompañado en esta difícil afición.
Recordamos con mucho cariño a Humberto Vega, que con nuestro padre hacían la pareja "Tempestad", Alfonso Goycochea, Darío Chicoma, Efraín Buchelli, el Ing. Jesús Luarte (actualmente en Italia), el amigo Calín Milla. El Chino Róger Rodríguez, y actualmente  Rafael Cabos y Jorge Torres.

Entre los grandes gallos que hemos tenido puedo recordar al Tarzán, el Tarzancito, el Boy, La Pantera y los numerosos descendientes del Júpiter, Moshe Dayan, Sarraceno, Simbad, Premier, Guajiro, El Vago, Varicela, Sarampión, Cuasimodo. Los Fiebre Amarilla, Relicario, Andaluz, y muchos otros.

Nosotros a lo largo de todos estos años de afición sólo hemos tenido siempre el afán de competir honestamente, con respeto al adversario  y de manera leal, tratando que nuestra afición mejore día a día y que cada pelea no nos deje un enemigo sino un amigo que con nosotros admire al gallo de condiciones, propio o ajeno.

 

 

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