GALLO FINO A GALLO CORRIENTE

 

 

por Dr. Edsel Bixler

 


  

 


Son repetidas las ocasiones en que los aficionados preguntan:
 ¿Es fino?
 ¿Son finos los gallos de fulano o sutano?
 Pregunta difícil de contestar ya que la finura es subjetiva.
¿Cuando deja de ser fino un gallo?:
 ¿Cuando deja de pelear?
 ¿Cuando huye?
 ¿Cuando cierra el pico y se deja matar?
 ¿Como saber si la herida o heridas lo imposibilitaron a seguir peleando?
 Debido al cansancio y/o las heridas hay un limite fisiológico en la capacidad del gallo para combatir.
Lo difícil es poder descifrarlo, aun mas con el fragor y pasión de la pelea. En una actividad en la que se mezclan el dinero, la sangre y la pasión es muy difícil tener una apreciación real de lo que esta sucediendo.
Se llega al ridículo de pensar que se juega el honor. Vaya ridiculez! Honra deberían tener para no hacer trampas, buscar ventajas, respetar a sus contrincantes y no expresarse mal de otros aficionados. En una ocasión un aficionado me dijo: "Nosotros que ya peinamos canas, tenemos sapiencia". No me pareció adecuado refutarlo, pero la realidad es que: "Las canas son vejez y no saber". La experiencia solo asienta sus reales en quienes reconocen sus errores. De ahí la expresión popular muy usada "Viejo Tontejo", de nada le sirvió haber vivido.
 Habiendo digerido lo anterior doy por hecho y aceptado que no soy dueño de la verdad, solo de mi opinión por lo que he podido observar.
Gallo fino es aquel que bajo las circunstancias de buena salud, estar bien acondicionado, peleando con el arma y reglamento para el cual fue criado muere fino buscando pelea.


 Pero, Aguas! en un momento dado ese gallo puede huir.
Este mismo gallo en otras circunstancias puede demostrar en forma evidente que no es fino.
 Soy un convencido de que todo gallo tienen limites antes de salir huyendo. Esto se debe a que la finura se contrapone con el instinto básico de conservación de la vida.
 Por lo tanto, se debe tener mucho cuidado en eliminar una buena familia de gallos por el simple hecho de que un miembro de la misma huyo. Lo que diferencia a un gallo de pelea de otras razas es su finura y después su capacidad de combatir.
 Esta característica de finura es la que se pierde mas fácilmente cuando no se cría con cuidado, como lo es practicar una consanguinidad cerrada y poco escrupulosa en la selección.


 Por lo que a mi concierne, lo primero que hay que seleccionar en un pie de cría es la clase o finura.
 El gallo corriente aun con el combate a su favor en cualquier momento abandona la pelea, se rinde o se humilla. En ese preciso instante se pierde todo.
Por supuesto que hay muchos aficionados que no están de acuerdo conmigo y merecen todo mi respeto.
Hay quien dice y con toda razón; que el corazón del juego de gallos esta en ganar. Y un gallo para ganar requiere de varias cualidades como son velocidad, ser heridor, tener recursos, etc.
 El problema es que los gallos de muchos recursos, los muy veloces casi siempre son corrientes. Así mismo es muy difícil, pero no imposible encontrar gallos extremadamente heridores que sean finos.


 En contraparte, la mayor parte de los gallos muy finos son malos peleadores, verdaderos mártires.
 Como ejemplo de ellos tenemos a los Hatch originales y los Mendieta, finos al extremo, pero usualmente perdedores.
 Por el contrario los gallos peruanos de navaja son excelentes peleadores, cortadores, pero no tienen clase. Lo mismo sucede con los gallos prietos americanos y los de pico provenientes de países en los cuales se usa espuela libre. En la actualidad, tanto en navaja como en pico los partidos mas exitosos son los que pelean gallos balanceados en finura y buenas características de combate. Otros que han descuidado la virtud de la finura, han destacado por perder con gallos huidos a la hora de la verdad. Todo lo anterior nos hace reflexionar en toda su intensidad lo complicado que es criar gallos. Lo bueno es que si los tranzas y tontos volaran no veríamos la luz del sol, lo cual nos permite destacar.

 

 


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