ESTUDIO DEL ESPERMATOZOOIDE EN EL GALLO


Por Lic. Ricardo Pedraglio Flórez – Biólogo.

 

APARATO REPRODUCTOR DEL GALLO
Esta conformado por los testículos, epidídimos, conductos deferentes y órgano copulatorio. No existen glándulas genitalesaccesorias ni uretra.

  1. Testículos: Tienen aproximadamente 5 cm de longitud, color blanquecino o amarillento. Presentan una delgada túnica albugínea, túbulos seminíferos que desembocan en la rete testis.
  2. El epidídimo no se divide en cabeza cuerpo y cola y aparece sobre el testículo formado con conductillos eferentes.
  3. El conducto deferente se inicia en el extremo caudal del epidídimo y acompaña al uréter hasta la cloaca donde desemboca en una papila en la pared lateral del urodeo.
  4. Cloaca y Falo (Pene): La cloaca esta conformada por el coprodeo, el urodeo y el proctodeo. Los Uréteres desembocan en el urodeo. El falo se compone por un tubérculo medio y un par de cuerpo fálicos laterales de mayor tamaño. Los cuerpos fálicos hacen protrusión en estado detumescencia y los dos juntos forman un surco que recibe y canaliza eleyaculado procedente de los conductos deferentes. Durante la cópula, el orificio cloacal sé evierte y el falo presiona sobre la mucosa cloacal de la hembra.


Testículos de gallos de diferentes edades

 


Aparato reproductor

 


Vías deferentes en el gallo (Sauveur, 1992). Los tubos seminíferos del testículo (T) se interconectan en la rete testis (RT), la cual a su vez está conectada por medio de finos canalillos al canal epididimario, que se prolonga por el conducto deferente (DD).

 

 

Espermatogénesis:    Este proceso es muy importante, ya que nos permite evaluar y utilizar los machos reproductores y poner a punto métodos de cría y recría, mediante la evaluación y el control de la producción testicular. Sin embargo, existen diferencias de producción en función de:

Podemos definir espermatogénesis como el conjunto de transformaciones sufridas por las células germinales desde las espermatogonias hasta los espermatozoides, procesos que ocurren en el epitelio seminífero. Estas transformaciones se efectúan en estrecha relación con las células somáticas del epitelio seminífero, las células de Sértoli y están bajo control de las hormonas gonadotropas hipofisarias.
Brevemente, la espermatogénesis tiene lugar en 3 fases consecutivas: divisiones espermatogoniales, meiosis y espermiogénesis. Durante estas fases, las espermatogonias producen varias generaciones de espermatogonias, y de la última de ellas se originan los espermatocitos que, a su vez, se transforman en espermátides, para finalmente dar origen a las gametas masculinas, los espermatozoides.
Organización de los túbulos seminíferos:
Los túbulos seminíferos están limitados por la túnica propia, que aisla el epitelio seminífero del compartimiento intertubular y por lo tanto, de la red arterio-venosa del testículo. Esta pared, responsable de los intercambios entre los dos compartimientos, está formada por dos capas: externa, que colabora en el transporte de los espermatozoides hacia la salida del testículo, e interna, ó membrana basal, que regula los intercambios extra e intratubulares de esta gónada.
El epitelio seminífero propiamente dicho, está formado por las células de Sértoli y las células germinales, con sus tres categorías principales: espermatogonias, espermatocitos I y espermátides.
La organización de las diferentes células germinales en capas concéntricas, que se extienden desde la membrana basal hasta la luz central, llamada ciclo del epitelio seminífero, que ha sido perfectamente delimitado en las distintas especies de mamíferos, no ha podido ser demostrado en aves, a pesar de las numerosas investigaciones (Tiba et al, 1993a, b).
Transporte, maduración y supervivencia de los espermatozoides en las vías deferentes:
Los espermatozoides testiculares, no son móviles ni tienen poder fecundante, esta “maduración” la  adquieren en las vías deferentes. Además, en las aves, estas vías elaboran el plasma seminal, transformando el fluido testicular y añadiéndole sus propias secreciones, ya que las aves carecen de glándulas anexas.
El control de las vías deferentes lo ejercen los esteroides testiculares, como lo prueba su regresión después de la castración y el mantenimiento de su actividad si la castración va seguida de androgenoterapia (De Reviers y Williams, 1984).
Principales características del semen:
Volumen y contenido de los eyaculados: el volumen de los eyaculados, su contenido en espermatozoides y en consecuencia el número total de espermatozoides por eyaculado varían considerablemente en función de:

   En general, las distintas especies presentan gran concentración de espermatozoides.
Todo esto obedece a una serie de hormonas que trabajan dando ordenes desde el cerebro.

 

EL ESPERMATOZOOIDE
El volumen de esperma de un gallo en cada cópula: 15,181 Um3. la concentración de los espermatozoides varía de acuerdo a la edad y a la raza.




Espermatozoides de gallo. Observación en microscopio de campo claro y fluorescencia (x1000). Espermatozoides de gallo: Delgados y alargados.

 

Ejemplo: La concentración del eyaculado va en un promedio
de 1098.2X106 espermatozoides (spz) por mL, sin em-
bargo se reportan concentraciones más bajas 5.01X106
spz./mL en gallos White Leghorn (16); y más altas
19,500±0.87X106 spz./mL en gallos Rhode Island y en
gallos criollos de 18,000±0.95X106 spz/mL (15), esta
variabilidad se puede justificar por la raza, lo cual está
de acuerdo a lo expresado por Cumpa y Díaz (6), quie-
nes señalan que la concentración espermática varía
con la raza. El volumen seminal no muestra dife-
rencias estadísticas entre razas, pero sí existe una di-
ferencia entre los gallos dentro de cada raza, esta di-
ferencia se debe básicamente al comportamiento indi-
vidual de los gallos y su respuesta al masaje para la
obtención de semen.
Colectaron semen de gallos tres veces por semana (lunes, miér-
coles y viernes) y utilizaron la técnica de masaje abdo-
minal, obtuvieron los viernes volúmenes más abun-
dantes en promedio (0.49 mL), pero con una concen-
tración baja de espermatozoides (2.17X10 9) por
eyaculado, sin embargo; los lunes obtenían volúme-
nes escasos de eyaculados (0.43 mL), más concen-
trados en espermatozoides (2.52X109) por eyaculado.


Cuadro de concentración de espermatozoides vs Edad del gallo en días.

 

El color blanco lechoso del semen indica que el semen de gallos de buena calidad tiene un color blanco cremoso, mientras que las tonalidades grisáceas o amarillentas del eyaculado indican una escasa concentración espermática.

Para determinar el porcentaje de espermatozoides vivos se llevó a cabo en un frotis teñido con eosina- nigrosina y evaluando con el objetivo de 100x (22).


Partes del espermatozoide
TAMAÑO DEL ESPERMA - Cabeza: 13Um, Cola: 87Um, Total: 100 Um

Nota: La o las mitocondrias ubicadas en la primera sección de la cola del espermatozoide, son las encargadas de producir la energía (ATP – adenosín tri-fosfato) para generar el movimiento de la cola y poder llegar hasta el óvulo. Una vez en el óvulo, la cola se desprende y queda fuera. Por lo tanto el mitocondria del espermatozoide queda fuera.

 

CONSERVACIÓN DEL ESPERMA PARA BANCO DE GERMOPLASMA.-
Crioconservación del semen del gallo: Diluyente Lake & Steward + Glicerol al 10.83% (v/v) a 15ºc (1:10 Semen: diluyente). Colocar el contenido en refrigeradora a 4 ºc por una hora y luego llevar a criocongelación lenta (Roy Hammersted). Para usar el semen, descongelar a 4ºC por 7 minutos.

LA VELOCIDAD DEL ESPERMATOZOIDE
Una investigación encontró que los machos pueden ajustar la velocidad y efectividad de su esperma, liberando más o menos fluidos seminales en la copulación. El factor que regula la cantidad de fluido es si el macho encuentra atractiva o no a la hembra.

El estudio se hizo con gallos. Con estos resultados se tiene una prueba más de que las especies promiscuas de animales (incluyendo a los humanos) pueden aparearse con muchas mujeres, pero la probabilidad de fertilización es mayor cuando la hembra es atractiva a los ojos del macho.

Se hizo un análisis del producto de eyaculación de gallos que se habían apareado con hembras atractivas o no atractivas. Los científicos separaron el esperma del líquido seminal y analizaron la cantidad y características de ambos.

Observaron que había una relación fuerte entre la velocidad de la esperma y el volumen de eyaculación del que se extrajo. El volumen eyaculado era mayor con en gallos que se aparearon con una hembra atractiva.

El mecanismo que controla esto aún se desconoce, pero los científicos tienen una teoría: "Los machos pueden alterar la velocidad de esperma que sueltan en una copulación, usando estratégicamente los conductos eyaculatorios que funcionan independientemente". Es decir cuando el macho es estimulado por una hembra atractiva, libera fluido por los dos conductos, en cambio si la hembra no es atractiva, liberan fluido solo en uno de los conductos.

También se ha considerado que los espermatozoides machos son más redondeados y por lo tanto más lentos que los espermatozoides hembras. Pero los espermas machos viven más tiempo. En cambio los espermas hembras son más puntiagudos, pero viven menos tiempo. Esto tendría lógica si se considera que colocando al gallo inmediatamente después que la gallina haya puesto el huevo, los espermas hembras viajen rápido hacia el racimo ovárico, pero al estar lejos el ovulo a fecundar, estas quedan en el camino y solamente llegan los machos que si resisten más, aun siendo más lentos. Los espermas se localizan en unas bolsas seminales, desde donde van fecundando los óvulos que se desprenden del racimo ovárico para viajar luego por el oviducto.

Ello explica también por que los galleros ingleses antiguos no entendían por que una gallina al copular con un gallo, podían nacer pollos de otro gallo que había copulado semanas antes. A eso los ingleses llamaban PRINGLED. Es así. Ellos no entendían de ciencia y solo se percataban que al meterle un gallo a una gallina, este debía ser su pareja para siempre... lo mismo ocurría en caballos de carrera. Esto es debido a que en las gallinas al inicio y el final del oviducto (tracto por donde desciende el huevo en sus diferentes etapas de elaboración de sus partes, desde la yema hasta el tinte de la cáscara), es fecundado el la etapa inicial apenas se desprende el huevo inmaduro del racimo ovárico. Cerca a esta sección hay unas bolsas seminales que albergan los espermatozoides hasta 35 días después de que el gallo o gallos hayan copulado con la gallina. Si en este tiempo la cubrió uno o 4 gallos, los espermas saldrán de la bolsa seminal en forma indiferente al tiempo de la copulación. Por ello los ingleses antiguos no entendían por que una gallina que copuló con un gallo amarillo y a las dos semanas con otro negro podía tener pollos amarillos al final de la camada. Ante esta duda existencial, es que hacían matrimonios de por vida.

 


Espermatozoide llegando al ovulo

 

LAS CÉLULAS DEL GALLO, GALLINA <Y LAS AVES> TIENEN CARACTERÍSTICAS PROPIAS QUE DEFINEN EL SEXO DEL ORGANISMO
Hasta ahora se pensaba que el sexo en las aves estaba determinado directamente por los cromosomas sexuales. Pero un equipo británico ha identificado diferencias entre las células masculinas y femeninas que controlan el desarrollo de características sexuales.
Científicos del Instituto Roslin (Edimburgo, Reino Unido), encabezados por el doctor Michael Clinton, han comprobado que los principales factores determinantes en el desarrollo sexual de las aves se construyen en las células masculinas y femeninas y derivan de diferencias básicas de cómo se expresan los cromosomas sexuales. Han llamado a este fenómeno “identidad sexual autónoma de las células” (CASI por sus siglas en ingles).
En principio, se creía que los cromosomas sexuales en las aves controlaban si se formaban testículos u ovarios, mientras que las hormonas eran las que determinaban las características sexuales, pero esta investigación, publicada en la revista Nature*, ha demostrado que no ocurre así. Las células tienen una identidad sexual propia, y la diferenciación sexual de las aves se produce desde las propias células.
Aplicaciones prácticas
Los resultados del estudio revelan, por ejemplo, por qué los machos y hembras difieren en el comportamiento y en la susceptibilidad a las enfermedades. También son de interés para la producción avícola, ya que la identificación de diferencias moleculares entre las células de machos y hembras debería conducir a mejorar los test de sexado de los embriones antes de la incubación.
Además, el estudio es un primer paso para comprender por qué hay órganos en las aves, como el corazón y el cerebro, que son diferentes en machos y hembras. Así mismo, estos animales pueden proporcionar un modelo de la base molecular de las diferencias de género.
El estudio de Clinton también explica un raro fenómeno que hasta ahora dejaba “fuera de juego” a los científicos: la existencia de pollos que eran, literalmente, mitad macho y mitad hembra, aves adultas con el plumaje típicamente masculino en uno de sus lados y el femenino en el otro.

 

#El estudio fue hecho por Charlie Cornwallis de la Universidad de Oxford y la veterinaria Real Emily O'Connor.
*D. Zhao, D. McBride, S. Nandi, H. A. McQueen, M. J. McGrew, P. M. Hocking, P. D. Lewis, H. M. Sang & M. Clinton. Somatic sex identity is cell autonomous in the chicken. Nature 464, 237-242 (11 March 2010).