LAS ESPUELAS

Biólogo Ricardo Pedraglio F.


Los espolones se desarrollaron por selección natural y artificial durante miles de años a partir de las aves iniciales o prehistóricas que se encontraban en estado salvaje. Son de carácter útil para el ataque y la defensa. Se desarrolló en los machos para la defensa del grupo familiar. En las hembras era una especie de apéndice y con el transcurso de los años y de la misma selección del hombre y sin querer, como una consecuencia, fue desarrollándose en forma casi exagerada, la espuela en las gallinas. Desde esta domesticación del gallo silvestre, este interés por la pelea de gallos en todos los países del mundo ha promovido un aumento en la selección artificial con el consiguiente desarrollo de espuelas fuertes y grandes. En el caso de las hembras, no todas tienen desarrolladas las espuelas y en algunos casos están presentes como “una cualidad propia de una línea o estirpe”. Muchos galleros consideran a estas gallinas como muy especiales y hay la creencia de que son de buena casta y de pleito superior al de los demás. En una selección de hembras con espuelas, y trabajando con las gallinas que presentan espuelas, se pueden ir obteniendo hasta un 50% o más gallinas con espuelas desarrolladas.

Se tejen muchos hipótesis y mitos debido al empirismo en el tema. Se hablan de los cachos negros (en las patas amarillas) y también se cree que tienen cualidades superiores a otras líneas.

 

PARTES Y COMPOSICIÓN DE LA ESPUELA

 

Son estructuras cónicas alongadas que contienen un núcleo óseo rodeado de un tejido esponjosos más blando y recubiertas por una capa cornea. Todo es de un origen proteico, una proteína semejante a la del cuerno de los toros y a nuestras uñas. Es una queratina que al calentarse se deforma como una gelatina. Este espolón se va desgastando al igual que nuestras uñas y crece año a año. Por ello se suele cortar para que no dañe a las hembras y para que puedan adaptarse las armas para la pelea.

Durante el décimo día de incubación, se observa una pequeña papila ubicada en la zona del espolón y está limitada a la capa epidérmica.

Durante el desarrollo del espolón, una proliferación ósea del interior de la epidermis se funde con una excrescencia ósea de la canilla y se constituye el espolón. Esto ocurre en el Tarso – Metatarso en el centro epidérmico.

Los espolones largos no son deseados en gallos para cría ni para la preparación del gallo de cancha. En el caso de cría, estas espuelas largas pueden causarle lesiones a la gallina, sobre todo ene el área del lomo o espalda. También puede causar daño en caso de accidentes, cuando un gallo se suelta y se enfrenta contra otro, pueden vaciarle un ojo o causar severos daños. Para evitar esto, se suele aserrar las espuelas, dejando entre un centímetro y un centímetro y medio desde la caña o base de la espuela. En la antigüedad se evitaba el desarrollo o crecimiento de la espuela aplicando sobre la herida una pequeña cantidad de Potasa cáustica (KOH), la cual se frota sobre la herida. Esto se realizaba en los machitos entre 8 y 12 semanas, luego de extirparle el extremo del espolón.

 

 

 

 

LOS ESPOLONES EN LAS HEMBRAS O GALLINAS.

 

Hay razas o ciertas líneas de gallinas, las cuales están provistas de espolones más desarrollados que lo normal. Esto ocurre sobre todo en algunas razas mediterráneas bankivoides y en algunas orientales. Estos espolones bien desarrollados aparecen sobre todo en gallinas viejas. Su desarrollo se inicia desde su primer año de edad.

Hay creencias que la aparición de espuelas grandes en algunas gallinas, tengan relación con gallinas masculinizadas o “amachorradas” y que ellas no ponen la misma cantidad de huevos que las gallinas desprovistas de espuelas. Esto es falso. No hay alteración en los ovarios ni en las glándulas endocrinas de las gallinas con espolones. Al parecer existe una base genética para el desarrollo de los espolones en las hembras, el cual podría estar ligado al sexo. Es considerado un carácter sexual secundario, debido a que distingue los dos sexos, siendo las dos formas o estados consecuencia de los distintos efectos ejercidos por las hormonas ováricas y testiculares. Su desarrollo resulta inhibido en la mayoría de hembras por las hormonas del ovario. Si se extirpara el ovario, las pollas producirían crestas grandes y espolones como los gallos. Pero esta espuela se desarrolla normalmente en los gallos normales y en los capones o gallos capados.

 

ESPOLONES DOBLES

 

Podemos encontrar gallos con doble espolón en una o ambas patas. Ambas en posición vertical y apuntando a una misma dirección. Pueden ser de igual longitud o el superior, más largo. Cada espolón tiene su propio núcleo óseo y su inserción en la excrecencia ósea. Pude presentarse en algunas hembras.

 

ESPOLONES MÚLTIPLES (M)

 

Típico en los SUMATRAS y como un defecto en otras razas. Es un espolón central con otros dos ubicados en la parte superior e inferior del central. Pueden llegar a 5 espolones, ubicándose 3 por debajo del central. Todos miran en una misma dirección. Los superiores están bien fijados al tarso metatarso y los inferiores apuntan hacia abajo.

El gen “M” es una mutación dominante simple, a partir del gen normal “m” del Gallus gallus bankiva de la isla de Sumatra. La presencia del gen “M”, se puede ver hasta en la 3ª o 4ª generación en cruces con aves de espuelas normales. El gen “M” está ligado con los genes “D” y “Po” para la cresta doble y la polidactilia respectivamente.

 

ESPOLONES SUPLEMENTARIOS

 

En algunas aves se pueden desarrollar en el segundo año de edad. Crece a medio centímetro sobre el espolón normal. Pero el sentido del crecimiento de este es desordenado, va a cualquier dirección. Se considera una anomalía.

FALTA DE ESPOLONES, (sl)

 

Se nota desde el momento del nacimiento de los pollos. Cuando adultos, luego de la madurez sexual, los machos pueden tener una ligera prominencia en el área del espolón normal. Esta falta de espolones es provocada por un gen recesivo simple “sl” (I). Parcialmente ligado al sexo.

 

 

LA HERENCIA DE LA FORMA Y DIRECCIÓN DEL CRECIMIENTO DE LOS ESPOLONES

 

“El tipo, largo, ángulo y el material del arma, dependerá de la trayectoria y el poder del golpe, el área o zona donde va dirigida la punta de la espuela, el número de golpes o patadas con penetración eficiente y en puntos vitales o mortales.”

 

 

Estos espolones son heredados de sus padres, abuelos, bisabuelos, etc…

Dependen de la clase de gallos a la que pertenezcan (Orientales o Malayoides o pesados, bankivoides o livianos) y al cruce o influencias en mayor o menor grado de estas (semipesados o mestizos y caucásicos).

Podemos ver que estos varían en tamaño, curvatura, grosor, color, textura, posición o ubicación en donde se fija o nace y la dirección de crecimiento de este, a lo que los galleros llamamos “posición con respecto a la trayectoria del golpe o tiro” Esto esta en estrecha relación con el TIPO DE GALLO. Esta forma de patear o la misma trayectoria dependen en parte del ESTILO DE PLEITO DEL GALLO. El “Tipo de Gallo o fenotipo del gallo”, esta estrechamente relacionado con la madre. Manifestándose, como resultado de toda su estructura y funcionabilidad, en el “Estilo de Pleito”, el cual está muy relacionado con el gallo. Es el gallo el que define y hereda el estilo de pleito y es la gallina, la que define la casta, la bravura, la combatividad y la forma de los hijos (fenotipo).

Entonces, depende de que crucemos con qué, para darle funcionabilidad efectiva a la espuela y posición de esta. Además de los orígenes de las aves a usar (razas, líneas, castas, etc.), si son de origen Oriental o Bankivoide. De ello depende mucho el ángulo de golpe o patada, la fuerza de esta, el área de la pata con la que golpea, dirección, etc.

Por otro lado también tendremos en cuenta las sangres que componen nuestras aves para el momento de la pelea. Si son más bankivoides que orientales, soportarán los golpes en la cabeza y esta resistencia disminuirá a medida que bajemos en las diferentes partes del cuerpo. Menos resistencia en el cuello, y menor aún en el cuerpo hasta llegar a las patas. En cambio en los orientales tenemos la ventaja de tener mayor resistencia desde abajo para arriba. Ello debido a la conformación de sus cuerpos o estructura corporal (tipo de gallo), que es más fuerte que en los bankivoides. Por ello cuando peleamos aves con mayor influencia oriental, vemos que son animales que toleran más los golpes y castigos sobre el cuerpo sin problemas, salvo que los ataquen en la cabeza o su base. La estructura de la cabeza, su forma, ancho, largo. La textura de la piel, tipo de cresta, largo de esta y de las barbillas, el color de los ojos, las cejas, pómulos, color del pico, etc. Nos indica que la cabeza es la parte del cuerpo, en donde se manifiesta la influencia de las sangres o razas; además de las plumas, el ángulo de la cola y el largo de las plumas.

 

Por ejemplo:

 

LOS BANKIVOIDES.

Cabeza fina delgada y ligeramente alargada de piel suave.

Cresta simple de mediana a larga con 5 a más dientes, con barbillas desarrolladas y suaves y orejillas o lóbulos rojos, blancos, amarillos, rosados o lilas a celeste.

Cuello no muy fuerte. Es más corto, pero bien equilibrado y tiene menos desarrollo muscular que los asiáticos. Por ello no usan el recurso de empujar o cruzar el cuello con el adversario durante la pelea.

Picos y patas azules, negras, celestes o blancas. Se pueden encontrar ejemplares con epidermis verde en las cañas y pico, pero esto es resultado del cruce de aves de piel celeste y amarillas (asiáticas). Poseen menos de 3 hileras de escamas. Los picos son medianos a largos no muy fuertes en comparación con los asiáticos. Las cañas son medianas finas, suaves al tacto y no gruesas y los muslos no tan desarrollados como los asiáticos. La posición de las patas y el ángulo de estas, mantienen cierto ángulo en posición de alerta, como si estuviesen listos para saltar. Prefieren patear al contrincante de lejos o en algunos casos se acercan con la finalidad de buscar un punto fijo de apoyo, mordiendo al oponente, jalando y con su propio salto, balancean su cuerpo con la finalidad de tomar viada y acertar el o los golpes en la cabeza. Los bankivoides suelen golpear más en la cabeza. Los más pesados entre los bankivoides, y no por regla, tienden a golpear en el cuerpo, pero en su mayoría luego de unos minutos, suelen buscar, morder y patear en la cabeza o cuello.

Ojos grandes y saltones de colores rojos, naranja, marrones, negros y acercándose en algunos casos al amarillo. Si pierden el o los ojos durante la pelea, tienden a “mosquear” o buscar al oponente con el pico para fijarse y patear.

Espuelas desarrolladas no muy gruesas de color azul, celeste, negras o blancas. Creciendo o desarrollándose con una orientación hacia adentro y ligeramente hacia atrás, dirigiendo su crecimiento hacia arriba y en curva pronunciada o poco pronunciada. Sus patadas por lógica van en el sentido de la forma de la espuela. Son patadas en curva hacia adentro como cortantes, por ello se suele colocar espuelas curvas y no largas para que hieran sobre el área de al cabeza o cuello. Estos golpes tienen su variación de acuerdo a la raza en sí. Por ejemplo en los españoles, si uno pretende colocarles espuelas rectas, lo más probable es que el gallo raspe o arañe pero no clave la espuela. Esto debido a la trayectoria del golpe., algo parecido ocurre en el OEG, salvo que patean más al cuerpo que a la cabeza, por ello se le colocan “Gaff”, armas como puones de acero, curvos y más largos que las espuelas normales. Entonces depende de la trayectoria del golpe, el área o zona donde va dirigida la punta de la espuela y la penetración eficiente de esta, en puntos vitales o mortales.

Alas largas y bien desarrolladas para el vuelo. Por lo tanto la estructura corporal es más aerodinámica. Los sacos aéreos también ayudan al vuelo y además sus huesos son más livianos y menos gruesos.

Las Plumas son más brillantes, suaves al tacto, no gruesas. Más largas que las de los asiáticos en las alas y la cola. La cola tiene un ángulo mayor a 15º, llegando a 90º o más en algunos casos. No poseen plumas en las patas, pero si pueden desarrollar plumas en la cabeza en forma de mechón o barbillas, debajo de la mandíbula inferior.

Los plumones en la base de la cola varían desde el blanco hasta el negro como en el caso de los OEG.

Cuerpo alargado a cilíndrico anchándose en la zona del tórax y espalda. No son muy anchos ni pesados, salvo en caso de los OEG, Belgas y franceses. En los que pueden ser acorazonados.

La Epidermis o piel de estas aves varía desde el color blanco, rosado, y hasta el negro, se ven pocos de piel amarilla, la cual es más propia de los asiáticos.

La posición de las aves es más horizontal, hacia el suelo, pero siempre tomando posturas de alerta.

Son de temperamento más nervioso y están en constante alerta y movimiento. Por ello suelen dormir en altura (se sienten vulnerables).

De canto corto, chillón o agudo.

Tienen juego durante la pelea , se “recursean” o juegan girando alrededor del oponente, otros se meten bajo el ala o debajo del oponente, salen y buscan morder y patear al oponente. Saltan sobre el otro gallo y tratan de patear sin esperar muchas veces una buena posición.

 

 

LOS ASIÁTICOS.

Cabeza gruesa y larga (malayos o Shamos) a mediana o corta (asiles reza) de piel áspera. Con pómulos y cejas más salidas y prominentes.

Cresta triples a rosa y almohadillas, con barbillas ausentes o poco desarrolladas y ásperas y orejillas o lóbulos rojos.

Cuello muy fuerte. Es mediano a largo, pero bien equilibrado y tiene mayor desarrollo muscular que los bankivoides. Por ello usan el recurso de empujar o cruzar el cuello con el adversario durante la pelea, bajándole la guardia e impidiendo que este patee.

Picos y patas amarillas. Se pueden encontrar ejemplares con epidermis verde en las cañas y pico, pero esto es resultado del cruce de aves de piel celeste (bankivoides) y amarillas. Poseen entre 3 hileras de escamas gruesas o más. Los picos son medianos a largos fuertes en comparación con los bankivoides. Las cañas son medianas a largas, gruesas y los muslos bien desarrollados. La posición de las patas y el ángulo de estas, son casi rectas. Prefieren patear al contrincante de lejos o en algunos casos se acercan con la finalidad de buscar empujar al oponente, dan golpes en la cabeza (malayos, Shamo) y otros dan golpes en el cuerpo. Los más pesados entre los asiáticos, y no por regla, tienden a golpear en la cabeza, en cambio los más livianos suelen golpear más en el cuerpo. Cuando son jóvenes (menos de un año), los asiáticos son ligeros y golpean con rapidez sobre la base del cuello. A medida que pasan los años son más lentos y pesados. Soportan muy bien y mejor los tiros que los bankivoides.

Ojos grandes de color amarillo. Si pierden el o los ojos durante la pelea, se quedan quietos y casi paralizados. No buscan al oponente con la misma vehemencia como lo hacen los bankivoides.

Espuelas desarrolladas y gruesas amarillas o negras. Creciendo o desarrollándose con una orientación hacia adentro o ligeramente hacia atrás, dirigiendo su crecimiento hacia abajo y en curva pronunciada o poco pronunciada y hasta recta. Sus patadas por lógica van en el sentido de la forma de la espuela. Son patadas con golpes secos y rectos, por ello se suele colocar espuelas rectas y no largas en los casos de los malayos y Shamos, para que hieran sobre el área de al cabeza o cuello. Estos golpes tienen su variación de acuerdo al tamaño y a la raza en sí. Por ejemplo en los asiles reza o Reza aseels y sus descendientes con bankivoides en un 50% y 25%, se le colocan espuelas rectas y gruesas y más largas, debido a que sus poderosos golpes van dirigidos más hacia el cuerpo. Esto debido a la trayectoria del golpe. Entonces depende de la trayectoria del golpe, el área o zona donde va dirigida la punta de la espuela y la penetración eficiente de esta, en puntos vitales o mortales.

Alas medianas y cortas no desarrolladas para el vuelo. Debido a que la estructura corporal es más pesada. Sus huesos son más gruesos.

Las Plumas son menos brillantes, suaves al tacto en caso de algunos asiles, son plumas gruesas. Menos largas que las de los bankivoides en las alas y la cola. La cola tiene un ángulo menor a 15º, llegando a ser casi vertical hacia el suelo como es en el caso de los Shamos.

Cuerpo alargado a cilíndrico (Malayos y Shamos) o acorazonados en otros casos (Asil reza). Son anchos, largos y pesados.

La Epidermis o piel es de color amarilla o blanca, la cual es más propia de los asiáticos.

La posición de las aves es más vertical, con respecto al suelo, como tomando posturas de alerta.

Son de temperamento tranquilo y no están en constante movimiento. Duermen en el suelo. Suelen escarbar en el suelo y hacen huecos en la tierra aprovechando del poder de sus patas.

De canto corto o largo y grueso.

No tienen mucho juego durante la pelea , suelen enfrentarse cuerpo a cuerpo como los sumos, mostrando el poder corporal, empujando al contrincante inclusos con el cuello y pateando en la cabeza.

Lib. Consulta : F. B. Hutt, Ph. D., D. Sc.

 

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