ASPERGILOSIS
INTRODUCCIÓN
La aspergilosis es una enfermedad de gran importancia en las aves, también llamada neumomicosis o neumonía de las incubadoras.
Esta enfermedad puede afectar tanto a especies silvestres como pingüinos, rapaces, aves acuáticas, etc. como a aves de jaula y voladera, tales como psitácidos, paseriformes, etc.
Parece ser que los pájaros tropicales, debido a su particular hábitat, tienen menor resistencia a esta enfermedad, por lo que la aclimatación de estos se deberá realizar en las debidas condiciones sanitarias y con una dieta equilibrada reforzada con un complejo vitamínico, para estimular al sistema inmunológico.
Según Tonelli el Papagayo gris (Psitaccus erithacus) es particularmente sensible, mientras que en el canario esta enfermedad es más rara y suele acompañar a otras patologías como difteroviruela, tuberculosis, etc.
El hombre también puede verse afectado por aspergilosis.
ETIOLOGÍA
Esta enfermedad es debida a un hongo patógeno del género Aspergillus, de aquí el nombre. Se trata de hongos filamentosos pertenecientes al grupo de los Deuteromycetes. Con frecuencia este hongo corresponde a la especie A. fumigatus, pero también puede pertenecer a otras especies (A. nidulans, A. flavus, A. niger, etc.).
Los Aspergillus se multiplican rápidamente sobre materia vegetal acumulada y en descomposición, en cereales, semillas, pasta de cría húmedos, etc, en condiciones de elevada temperatura, humedad y aerobiosis (con oxígeno).
Los hongos Aspergillus también son productores de toxinas (aflatoxinas) que dan lugar a micotoxicosis en aves. Las toxinas de Aspergillus pueden encontrarse en cualquier tipo de semillas, particularmente en las oleaginosas: cañamón, negrillo, linaza, etc.
Las toxinas son termoestables, es decir, resistentes al calor, a diferencia de los hongos, y es muy difícil eliminarlas de las semillas.
Los pájaros que se alimentan de semillas contaminadas, van acumulando las toxinas en su organismo, produciendo su intoxicación.
Los factores que influyen en la aparición de esta enfermedad son:
- Abuso de antibióticos. Los antibióticos al eliminar las bacterias, competidoras naturales de los hongos, favorecen el desarrollo de éstos.
- Alta humedad , temperatura y condiciones de aerobiosis.
- Semillas enmohecidas, envejecidas o pulverulentas.
- Infecciones primarias de origen bacteriano o vírico.
- Falta de higiene
- Stress
- Inmunodepresión (bajada de las defensas orgánicas).
- Edad. Los adultos son más resistentes que los más jóvenes y viejos.
- Carencias nutricionales: en particular falta de vitamina A.
- Germinación de semillas sin las debidas garantías.
- Los aviarios mal ventilados, sucios y sometidos a altas temperaturas son el caldo de cultivo ideal para el desarrollo de esta enfermedad.
TRANSMISIÓN
Las vías aerógena y digestiva son los principales medios de propagación. Las esporas de Aspergillus son inhaladas (aerosol) o ingeridas con los alimentos y posteriormente, al encontrar las condiciones adecuadas, germinan dando lugar a los síntomas característicos de esta enfermedad. Las esporas del hongo son dispersadas a través del viento a grandes distancias.
Genéticamente los ejemplares presentan una mayor o menor resistencia hacia esta enfermedad.
La transmisión vertical de las esporas (a través del huevo) es posible, produciéndose la muerte del embrión o el nacimiento de las crías infectadas.
Esta enfermedad también puede contagiarse a través de las máquinas incubadoras, de aquí también el nombre de neumonía de las incubadoras.
En la transmisión de esta enfermedad es más importante el ambiente que el contagio con un ejemplar enfermo. El contagio de un ejemplar enfermo a otro sano es muy difícil, debiendo existir un estrecho contacto entre ambos.
SINTOMATOLOGÍA
La aspergilosis es una enfermedad micótica que afecta principalmente al aparato respiratorio y de forma grave.La enfermedad se puede presentar en forma aguda, subaguda y crónica.
La forma aguda da lugar a muertes fulminantes en varias horas. La forma crónica es la más normal en adultos.
Los síntomas de esta enfermedad son:
- dificultad respiratoria (disnea) especialmente tras un cierto esfuerzo.
- estertores.
- plumaje encrespado.
- adelgazamiento.
- modificaciones en las características del canto (volumen, tono) o pérdida del mismo.
- diarrea.
- letargia
- aumento en el consumo de agua
- retraso en el crecimiento
- en ocasiones problemas nerviosos, parálisis y convulsiones.
Aspergillus es un potente alérgeno que puede producir asma y otras manifestaciones de hipersensibilidad (reacciones inflamatorias, etc).
También puede tener lugar pulmonía y aerosaculitis crónica (inflamación y lesión de los sacos aéreos.
El moho (Aspergillus) crece en las paredes y mucosas de las vías respiratorias, dificultando la respiración, pudiendo el ave morir por asfixia.
La aspergilosis es causa de muchos casos de asma y estertores que se oyen en el aviario.
Las toxinas producidas por el hongo pueden dar lugar a alteración de la coagulación de la sangre, crecimiento y reproducción. En algunos casos, las aflatoxinas pueden producir tumores en las aves que se alimentan de semillas contaminadas.
Los síntomas guardan relación con la cantidad de esporas o toxinas inhaladas o ingeridas.
Es una enfermedad que puede matar a gran cantidad de crías, pudiendo los reproductores, en algunos casos, al ser más resistentes, permanecer asintomáticos o con mínima sintomatología.
LESIONES
Es frecuente que sólo el aparato respiratorio sea afectado. Se observan lesiones exudativas sobre las mucosas respiratorias (tráquea, siringe, bronquios, sacos aéreos, etc). Se presentan un exudado fibrino-purulento, apareciendo falsas membranas secas, redondeadas y de color blanco o amarillento.
En los pulmones pueden aparecer pequeñas lesiones nodulares blanquecinas. El hígado también puede resultar afectado.
También, aunque con menor frecuencia, es posible encontrar lesiones a nivel de encéfalo y arterias.
El hongo produce una acción de obstrucción de las vías respiratorias, inflamatoria y tóxica.
El tiempo de exposición a las esporas del hongo, aumenta la gravedad de las lesiones.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de esta enfermedad es muy difícil en vida, y relativamente fácil, post-mortem, tras la necropsia. Ello es debido a que la sintomatología es muy inespecífica, es decir, es común a otras enfermedades respiratorias como mycoplasmosis, difteroviruela, ornitosis, etc.
El diagnóstico se fundamenta en la identificación del micelio, conidios o esporas del hongo, en los tejidos u órganos afectados.
Separando la tráquea de un canario muerto y observándola al microscopio óptico (x 400), identificamos las hifas que forman el micelio ramificado, de color blanco o blanco verdoso y que obstruyen la tráquea.
La utilización de endoscopia, radiografías, pruebas serológicas y análisis clínicos es de gran utilidad. En las radiografías se observa opacidad en los sacos aéreos y pleuritis (inflamación de las pleuras, membranas que rodean al pulmón).
TRATAMIENTO
Es muy importante iniciar el tratamiento en la primeras fases de la enfermedad, para que el resultado sea satisfactorio. No obstante, en algunos casos graves la curación, aunque difícil, es posible.
Los antibióticos están contraindicados, sin embargo, se podrá asociar durante los primeros días de tratamiento específico, algún antibiótico de amplio espectro, por si hubiera otras infecciones asociadas.
Es muy importante que los animales afectados dispongan de una dieta equilibrada, con abundancia de verduras, complejos vitamínicos y carbón activo. Se puede administrar, para reforzar el sistema inmunológico, levamisol que a la dosis de 5 gotas/l (2mg/kg de peso) actúa como inmunoestimulante; este tratamiento es preferible darlo tres días si y tres días no durante un mes, en lugar de a diario, ya que así, según algunos estudios, la respuesta inmunológica es mayor.
Para el tratamiento específico de la aspergilosis se pueden utilizar distintos productos como yoduro potásico en proporción de 2-4 gr/l, durante varias semanas pero el resultado no es muy satisfactorio, e incluso ineficaz según algunos autores. Es muy importante no excedernos en la dosificación por el carácter tóxico de este producto a elevadas dosis.
Los antifúngicos como la nistatina no tienen efecto, ya que al no atravesar la barrera intestinal, no pasan a la sangre. Sólo es efectivo frente a la candidiasis (micosis digestiva).
Los antifúngicos que dan mejores resultados son: anfotericina B, griseofulvina, ketoconazol, miconazol, etc. El itraconazol en forma oral 6 mg/kg de peso vivo es un tratamiento muy efectivo, al menos en aves como los avestruces.
El tratamiento con estos antifúngicos debe ser prolongado, de uno a dos meses, para evitar recaídas y resistencias al fármaco. Es conveniente, una vez cesados los síntomas, continuar durante al menos una semana, administrando el preparado.
Algunos autores aconsejan un tratamiento aerosol, con 35 grs de cloruro de sodio (sal común), 100 cc. de solución saturada de yoduro potásico y 900 cc de agua destilada, durante 1-2 horas diarias.
No obstante lo anterior, los diferentes tratamientos en muchas ocasiones no resultan eficaces, debido a las lesiones de carácter irreversible que se provocan en pulmones, sacos aéreos, etc, haciéndose crónica la enfermedad.
Las esporas de los hongos son muy resistentes a algunos desinfectantes y al calor (cocer el alimento mohoso no siempre consigue destruir las esporas). Se puede desinfectar el local y los utensilios con una solución de sulfato de cobre al 0,5%, dejando pasar varias semanas antes de introducir los pájaros.
También se puede utilizar halamid (cloramina), que no es tóxico, en una proporción de 3 gr/l para desinfectar el material, local y el ambiente a diario hasta la total curación, pudiendo estar presentes las aves. Otros productos recomendables son actifucín a la dosis de 10 ml/l, clorhexidina y alcohol 90º mezclados y al 10% cada uno en solución acuosa, etc.
PREVENCIÓN
Dada la dificultad del tratamiento, es muy recomendable llevar a cabo medidas de profilaxis. La prevención es la mejor arma para combatir las enfermedades.
Entre las medidas de prevención destacamos las siguientes:
- Evitar un ambiente cálido y húmedo. En épocas de calor y humedad hay que extremar la vigilancia.
- No administrar semillas o pasta de cría enmohecidas y en general alimentos deteriorados, mal conservados o caducados. Las toxinas de los hongos pueden producir inmunosupresión.
- Los alimentos húmedos que administremos deben ser renovados varias veces al día, especialmente en el período cálido.
- No almacenar alimentos durante largos períodos de tiempo. Comprar en pequeñas cantidades, según consumo.
- Los alimentos extrusionados son utilizados en muchos países con óptimos resultados , ya que están libres de microorganismos, o al menos están presentes en menor cantidad.
- No abusar de los antibióticos, ya que al suprimir la flora intestinal se contribuye al desarrollo de los hongos y la aparición de la enfermedad por exclusión competitiva.
- Utilizar periódicamente productos fungicidas para la desinfección.
- Administrar regularmente probióticos específicos para que controlan a los hongos patógenos.
- Adecuada ventilación del local, procurando la entrada de los rayos solares, que tienen una acción antiséptica.
CANDIDIASIS
ETIOLOGÍA
Esta enfermedad viene producida por una levadura (hongo microscópico unicelular) no esporógena - no formadora de esporas - y muy extendida en la naturaleza, llamada Candida albicans, también C. krusei, según otros autores. Antes era conocida como Monilia candida, de aquí los nombres de la enfermedad. Este hongo mide de 3 a 5 micras de diámetro y forma hifas ramificadas. Esta enfermedad también es conocida como oidiomicosis, moniliosis, muguet, estomatitis difteroide cremosa. Dentro del género Candida también existe la especie candida tropicalis que produce una micosis que afecta a la piel.
C. albicans es un huésped habitual del aparato digestivo de las aves, pero por diversos factores, se produce un crecimiento desmesurado (hongo oportunista), dando lugar a infecciones endógenas o sistémicas (endomicosis).
Esta enfermedad puede afectar a psitácidos, exóticos, etc. El hombre también puede padecer esta enfermedad. Esta enfermedad puede darse acompañando a la difteroviruela.
FACTORES PREDISPONENTES
- Tratamientos antibióticos abusivos, especialmente del grupo de las tetraciclinas, que alteran el equilibrio de esta levadura con la microbiota normal del tubo digestivo, dando lugar a una infección oportunista.
- Deficiencias nutricionales, en particular falta de vitamina A.
- Falta de higiene.
- Cría a mano: si no se desinfecta todo el material utilizado puede contribuirse a extender la infección.
- Presencia de otras enfermedades.
- Edad. Las aves más jóvenes son las más sensibles, ya que el sistema inmunológico y la flora intestinal no están completamente desarrollados.
- Inmunodepresión. Las situaciones de bajada de las defensas naturales favorecen esta infección.
- Azúcares en la pasta de cría, que favorecen el desarrollo del hongo.
TRANSMISIÓN
La enfermedad se transmite por vía digestiva, a partir del agua o alimento contaminado por el hongo, o también mediante inhalación y a través de heridas.
SINTOMATOLOGÍA
- Los pájaros afectados tienen dificultad para deglutir los alimentos, lo que da lugar a que adelgacen.
- Disnea. Dificultad respiratoria.
- A veces diarrea
- Abatimiento. Falta de vivacidad.
- Los animales quedan apartados en el fondo de la jaula.
- Vómitos.
- Regurgitación.
- Vaciamiento más lento del buche.
- Producción de saliva muy viscosa.
- Embolamiento.
- Retraso en el crecimiento. Las infecciones en el intestino pueden dar lugar a hiponutrición, ya que se reduce la absorción de vitaminas y minerales.
LESIONES
El aparato afectado fundamentalmente es el digestivo. Las lesiones son de localización gastro-intestinal y se presentan en las mucosas de la cavidad bucal, faringe, esófago, buche (con mucha frecuencia en los jóvenes pájaros). También, aunque de forma más rara, nos podemos encontrar lesiones en el intestino.
En las zonas citadas anteriormente observamos placas o pseudomembranas cremosas de color blanco amarillento e incluso verde así como secreciones. También las lesiones pueden afectar al aparato respiratorio (pulmones, sacos aéreos) y sistema nervioso (proceso poco frecuente). También se observan secreciones anómalas, deformación del pico, etc. Esta enfermedad es causa frecuente de la muerte de las crías. Los animales que pasan la enfermedad quedan inmunizados.
El tipo y gravedad de las lesiones influyen de manera directa en la sintomatología que se presenta.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la enfermedad es difícil en vida; sin embargo, es fácil tras la necropsia por medio del aislamiento e identificación del hongo en las lesiones.
La historia clínica, estudio histopatológico de las vísceras también ayudan al diagnóstico. También es posible realizar un diagnóstico inmunológico, por medio de la técnica llamada ELISA, localizando anticuerpos contra C. albicans. La endoscopia también puede ser útil para el diagnóstico. Hay que descartar otras enfermedades de sintomatología similar.
TRATAMIENTO
Es muy importante actuar en las primeras fases de la enfermedad. El tratamiento no es fácil. Se pueden tomar las siguientes medidas:
- Aplicación de glicerina yodada sobre las lesiones
- Yoduro potásico en el agua de bebida
- Alimentación sana y equilibrada con semillas y pastas de calidad.
- Administración de antifúngicos: nistatina (mycostatin), anfotericina B, ketoconazol (10-30 mg/kg 2 veces al día), miconazol, etc . La nistatina es muy eficaz. Se aconseja 1- 2 gotas 3 al día durante 15 días, cambiando diariamente el agua del bebedero. También se puede administrar en la pasta de cría a la dosis de 200 U.I./kg de pasta de cría. Asimismo en menor dosis se puede usar como preventivo.
La nistatina sólo es efectiva cuando la candidiasis afecta únicamente al aparato digestivo, ya que al no atravesar la barrera intestinal, no pasa a la sangre y actúa sobre otros órganos afectados.
- Extremar las medidas higiénicas.
- Fermentos lácticos específicos para aves.
Para candidiasis ligeras Harrison aconseja una solución de 2-4 ml de clorhexidina al 2 % en un litro de agua de bebida.
Administración de complementos vitamínicos y minerales para aumentar las defensas orgánicas.
Administración en el agua de bebida de compuestos acidificantes (ácido acético, ácido cítrico, etc), para inhibir el desarrollo de patógenos.
El uso de fármacos antimicóticos también ha dado lugar a la aparición de cepas resistentes a éstos. Esto ha ocurrido en el caso de Cándida, dando lugar a cepas que no se puede tratar empleando los antifúngicos actuales.
PREVENCIÓN
Para la profilaxis de esta enfermedad se puede administrar yodo en el agua de bebida.
Evitar la administración de semillas y pastas enmohecidas. Utilización de desinfectantes eficaces contra los hongos: amonio cuaternario, yodóforos. Renovar varias veces al día los alimentos húmedos que les administremos. Germinar correctamente las semillas. Retirar los restos de frutas y verduras, para evitar la proliferación de esta levadura. Adecuada ventilación del aviario para evitar el exceso de humedad y transmisión del hongo.
Evitar situaciones de estrés (calor, frío, cambios de dieta, exceso de luz, hacinamiento), ya que se produce, debido a la liberación de corticosteroides, una disminución de la eficacia del sistema inmunológico
TIÑA
ETIOLOGÍA
Se trata de una micosis cutánea, producida por un hongo parásito del género trichophytor, de la familia de los gimnoascariáceos.
Esta enfermedad, de menor gravedad que las anteriores, es también menos frecuente y se presenta en los pájaros de jaula, tanto en passeriformes (incluido el canario), como en psitácidos. También se ha observado en pájaros silvestres como pinzones, pardillos, etc.
TRANSMISIÓN
Se trata de una enfermedad contagiosa, por lo que habrá que aislar los ejemplares afectados. El contagio puede ser directo o indirecto, por medio del material contaminado, jaulas, barrotes, etc.
SINTOMATOLOGÍA
La acción del hongo comienza en la piel, posteriormente ingresa en el folículo de las plumas y se desarrolla el micelio, esto da lugar a la caída de las plumas, produciendo una falsa muda. La localización de la tiña es frecuentemente en la cabeza, escamas de las patas. La sintomatología consiste por tanto en picor, picaje y caída de las plumas.
LESIONES
En la piel se observan pequeños puntos blancos que vistos al microscopio óptico corresponden al micelio del hongo. Estas lesiones las podemos encontrar sobre la cabeza, patas, alrededor de los ojos, nariz, pico, etc.
DIAGNÓSTICO
Se basa en la identificación al microscopio del micelio y esporas del hongo.
TRATAMIENTO
Desinfección de jaulas con amonio cuaternario. Tratamiento tópico (a nivel de piel), con aplicaciones locales varias veces al día de alcohol yodado. También se puede utilizar glicerina yodada y pomada de vaselina al 5%, hasta la desaparición de los síntomas.
Algunos autores recomiendan la utilización de pomadas de griseofulvina, nistatina. Es muy recomendable la nebulización con halamid. Los rayos de sol también son muy beneficiosos para la curación de esta enfermedad. También para combatir la enfermedad se puede añadir al agua unas gotas de solución saturada de yoduro de potasio o bien yodo, incluso en el agua del baño.
PREVENCIÓN
La prevención es semejante a las de otros tipos de micosis vistos anteriormente.Extremar las medidas higiénicas por la contagiosidad de esta enfermedad. Evitar un ambiente polvoriento, húmedo y poco ventilado |