EL SISTEMA INMUNE DEL AVE
Jesús A. Lerzundy M., M.V.,


En la Industria Avícola, sea cual sea el tipo y magnitud de la explotación, es esencial llevar estrictos programas preventivos de enfermedades, basados en controles serológicos y epidemiológicos sin descuidar medidas fundamentales de Bioseguridad que ayuden a disminuir el riesgo y posterior propagación de infecciones.

Cuando la mayoría de las principales enfermedades aviares en una determinada granja, están bajo la supervisión médico-veterinaria, podemos obtener mejores resultados.

Existen tres (03) factores básicos dentro de la Bioseguridad, entre otros, de los cuales van a depender nuestros resultados productivos, a saber:

a)  Calidad del pollito(a) al primer día de edad.

b)  Calidad del alimento.

c)  Calidad de manejo en aves y granja.

Cuando existe alteración de uno de estos factores, los resultados finales no van a ser los deseados, y es acá, cuando comenzamos a buscar «culpables» de nuestros propios errores, por no haber iniciado un seguimiento programado, el cual se origina desde el primer día de edad, mediante los cuidados y confort que le brindemos a las aves en un ambiente limpio, que garantice la oportunidad de desarrollar un sistema inmunológico sano, requisito sin ecuanon para que los programas de vacunaciones sean efectivos.

Muestras de alimento y de pollitos(as) deben analizarse a nivel de laboratorio de diagnóstico, al primer día de edad para corroborar la calidad de los mismos.

Por todo esto, es necesario recordar como funciona el sistema inmune de las aves.

¿Qué es el sistema inmune?

El sistema inmune, es un mecanismo de defensa altamente especializado, su propósito es el de proteger al huésped (en este caso las aves) de la muerte, después que éste ha sido infectado por bacterias oportunistas patogénicas, virus, hongos, protozoarios y ciertas toxinas. Muchas veces el origen de estos agentes, no necesariamente provienen de la incubadora proveedora y/o alimento, los cuales son las víctimas más fáciles de «atacar», cuando no hemos enfrentado con seriedad las medidas de Bioseguridad en nuestro propio galpón, granja, zona geográfica y país.

Como productores avícolas, estamos dependiendo especialmente de un sistema inmune saludable, para que nuestras aves respondan satisfactoriamente a las vacunas.

Analizaremos el sistema inmune y veremos como juega un papel vital en el éxito de las vacunaciones en: reproductoras pesadas y livianas, pollonas-ponedoras comerciales, y pollos de engorde.

Funciones del sistema inmune


Tiene dos funciones principales:

a) Limpia las células enfermas del cuerpo del ave (células muertas).

b) Combate a los agentes invasores que causan enfermedades.

Los agentes patógenos son antigénicos. Un ANTIGENO, es aquel que causa una respuesta inmune. Los tipos de antígenos incluyen proteínas, lipoproteínas (grasas), nucleoproteínas (DNA, RNA), o polisacáridos (carbohidratos).

Los antígenos se encuentran en: virus, bacterias, hongos y protozoarios. El propósito básico de un antígeno es la habilidad que tiene de inducir inmunopatogenicidad y de reaccionar con productos del sistema inmune.

La inmunopatogenicidad no es propiedad inherente del antígeno en si, pero es dependiente para reconocer la existencia de agentes extraños en el ave por el sistema inmune. Como ejemplo, un virus invade o infecta al ave, para luego el sistema inmune reconocerlo como extraño, induce una respuesta y lo destruye.

Constitución del sistema inmune

Físicamente, está constituido por: El sistema linfoide, éste está compuesto de: sangre, ganglios linfáticos (médula ósea, bolsa de fabricio, bazo y el timo) y especialmente las células llamadas linfocitos (Ver gráfico 1).

La función del sistema linfoide es la de concentrar a los antígenos invasores desde todas las partes del cuerpo, hacer que los linfocitos circulen a la sangre y tejidos, de manera que éstos puedan encontrar a esos agentes invasores para destruirlos.

El sistema inmune tiene básicamente tres (03) componentes llamados: INMUNIDAD  HUMORAL, INMUNIDAD DE CELULAS MEDIADORAS, E INMUNIDAD RETICULOENDOTELIAL. Estos componentes trabajan juntos para responder a los agentes invasores patogénicos.

Los linfocitos (células B, células T y macrófagos) llevan a cabo la principal función inmune. Los linfocitos inmaduros, son células que se originan en el saco de la yema del embrión, durante la primera semana de incubación. Después ellos migran a dos (02) órganos especiales: Uno de ellos es el TIMO, localizado a lo largo y a ambos lados del cuello del ave, donde maduran como células T o TIMOCITOS, el otro órgano es la BOLSA DE FABRICIO, localizada en la parte dorsal de la cloaca, donde ellos maduran y se transforman en células B.

Las células T comienzan a salir del timo (también pueden pasar a través de la bursa) antes del nacimiento del pollo. Esas células acumuladas en los órganos linfoideos como el bazo, tonsilas cecales y la glándula harderiana (cerca del ojo) ayudan a las células T en el reconocimiento de los antígenos como agentes extraños y en la activación de las células B.

Las células T son las responsables para que las células de la inmunidad mediadora liberen mensajes químicos, llamados LINFOKINAS: éstas son proteínas que colaboran en la destrucción de patógenos, de varias formas.

Desde el nacimiento hasta las 6-8 semanas de edad en los pollos, las células B migran fuera de la bursa a los mismos órganos de las células T. Las células B están envueltas en la INMUNIDAD HUMORAL y son responsables de la producción de anticuerpos específicos contra muchos antígenos o patógenos. Los anticuerpos son específicos y sólo reaccionan con el antígeno para el cual ellos se están produciendo.

Los anticuerpos son llamados INMUNOGLOBULINAS (Ig). Existen cinco (05) tipos de anticuerpos: Ig M, Ig G, Ig A, Ig D, Ig E.

El tejido linfoide secundario (proveniente de la bursa) es responsable de la producción de ANTICUERPOS CIRCULANTES. Hay también nódulos linfoides localizados en el intestino y a nivel del área del ciego que tienen función inmunológica local contra bacterias y otros agentes antigénicos que se encuentran en esa zona (intestino).

Cuando un antígeno extraño invade el sistema de las aves, estimula la producción de anticuerpos y formación de linfocitos que actúan como células memoria. Estos reservan la información necesaria para producir anticuerpos idénticos si la estimulación del mismo antígeno ocurre otra vez. Esto es llamado, RESPUESTA ANAMNESICA y ocurre como segunda exposición del antígeno, con producción más rápida de anticuerpos y de gran magnitud.

Esto es básico en todas las aves para prevenir enfermedades y en el caso de las reproductoras, para elaborar altos niveles de anticuerpos que serán transferidos a través de la yema a la progenie. Esto dará protección al pollito (a) de los agentes infecciosos antes de que él pueda desarrollar una respuesta inmune activa. Esto es llamado INMUNIDAD PASIVA 0 MATERNAL.

De cualquier modo la inmunidad pasiva o maternal comienza a disminuir después que el pollo nace. El total de anticuerpos bajan por mitad cada 03-04 días. Los niveles de anticuerpos caen más rápido a medida que el pollito se acerca a las dos (02) semanas de edad. Al final de la segunda semana los anticuerpos maternales son muy escasos. Durante este período la protección puede variar de un pollo a otro debido a variaciones biológicas de gallina a gallina sobre el total de anticuerpos que pasan a través de la yema.

Vulnerabilidad del sistema inmune


El sistema inmune del pollo es inmaduro y muy vulnerable a destruirse. Cualquier stress severo (frío, calor), exposición a enfermedades específicas desde el primer día, tales como: gumboro, marek, anemia infecciosa, entre otras ; mala recepción, etc., rompen el desarrollo temprano de las células T y células B, sí consideramos que normalmente, tanto el timo como la bursa decrecen en función a medida que el ave se hace adulta, aunque otros órganos linfoides suplan las funciones de estas células.

Las células T y B (inmunidad celular y humoral), funcionan juntas para combatir e invadir a los agentes patógenos y la importancia de cada una está determinada por la naturaleza del agente infeccioso.

La tercera forma de inmunidad envuelve la eliminación no específica de los agentes patógenos, por una célula llamada: MACROFAGO. Esta, literalmente se come a los patógenos invasores. El cuerpo animal responde a esta invasión con una respuesta inflamatoria en la cual actúan células de muchos tipos y variadas respuestas químicas.

Las células del SISTEMA RETICULOENDOTELIAL, eliminan a los patógenos muertos y células dañadas del cuerpo animal. Puede haber una acumulación de células muertas y desechos de proteínas formando un exudado. Este material sobre los sacos aéreos después de una enfermedad respiratoria es llamado: AEROSACULITIS.

Conclusión

El sistema inmune es un mecanismo de defensa complicado para el pollo, grandes invasiones de patógenos pueden agotarlo y causar la enfermedad, resultando en morbilidad y mortalidad. Por esta razón debemos proteger a las aves desde el primer día, cuidando el desarrollo potencial de su sistema y aplicando vacunas con estimulaciones planificadas para su protección de cualquier agente potencial que lo ataque.

Normalmente se aplican vacunas y bacterinas para muchas de las enfermedades virales bacterianas comunes, un gran número de especialistas están permanentemente vigilantes de la aparición de nuevas cepas de virus, que requieren de la elaboración de una vacuna diferente para enfrentar la misma enfermedad.

Para consultar la bibliografía revisada, contactar con el autor.

 

 

 

 

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